La consulta queda enterrada
Instagram y WhatsApp sirven para conversar, pero no te muestran quién preguntó hace cuatro días y espera seguimiento.
Cuando una persona pregunta por Instagram o WhatsApp, la oportunidad suele vivir en la memoria de quien respondió. Una semana después, nadie recuerda en qué quedó.
Instagram y WhatsApp sirven para conversar, pero no te muestran quién preguntó hace cuatro días y espera seguimiento.
Si la prueba vive solo en el calendario, después cuesta relacionarla con la conversación.
Copiar datos manualmente al inscribir aumenta errores y borra el origen de la relación.
WhatsApp, Instagram, referido, web, visita u otro origen conservan el contexto.
Nuevo, contactado, prueba agendada, prueba realizada, ganado o perdido.
Una fecha de seguimiento hace visible a quién debes retomar hoy.
El prospecto puede registrarse en una sesión de prueba sin crear aún plan o cobro.
La relación continúa en la ficha de alumno en vez de empezar desde cero.
Prospectos atrasados pueden aparecer junto a cobros, renovaciones e inactividad.
Nombre, contacto, disciplina y origen bastan para empezar.
Si prometiste escribir mañana, guarda esa fecha.
Así sabes que realmente asistió y cuándo ocurrió.
Cuando decide inscribirse, crea el alumno desde el prospecto para mantener continuidad.
Sí. El registro contempla WhatsApp, Instagram, referido, web, visita u otro origen.
Sí. Puedes registrar fecha de prueba y luego asociar su asistencia a una sesión real.
El flujo crea o vincula el alumno y protege el prospecto convertido para que no vuelva accidentalmente a un estado anterior.
No. Mantiene contexto y facilita el seguimiento, pero el envío sigue bajo control del equipo.
Entra a Punto Día y prueba cómo se siente trabajar con alumnos, pagos, asistencia y seguimientos conectados.